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El 6 de junio, fue detenido en Ayutla Álvaro Ramírez Concepción, indígena Na Savi (Mixteco) defensor de los derechos humanos, integrante de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM).
El 17 de junio, el maestro Crescencio Sales Hernández, miembro de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero, también es detenido por su presunta participación en las manifestaciones magisteriales de 2008.
En el diario La Jornada, el 21 de junio de daba cuenta de que autoridades estatales han librado ordenes de aprehensión contra el ex dirigente de la CETEG Jorge García Hernández, Luis Muñoz y Rafael Eziquio López acusándolos de privación de libertad de un funcionario de la Secretaria de Educación de Guerrero en el 2008.
El 26 de junio, fue detenido Oscar Cotino Molina en un «puesto de revisión volante» de la Policía Ministerial adscrita a la Procuraduría de Justicia del Estado de Guerrero, instalado a la altura de la comunidad de «Los Amates» del municipio de Tixtla. Oscar Cotino es acusado de «robo de vehículos» a la Secretaría de Salud en el año del 2007, cuando era estudiante de la Normal Rural «Isidro Burgos» de Ayotzinapa, de la cual es ahora egresado. El joven se encuentra ya en el CERESO de Tixtla, de donde es originario, es miembro activo del Movimiento Popular Vicente Guerrero de Tixtla y trabaja como chofer de ruta del transporte.
Esta detención se realiza a tres semanas de la detención arbitraria de Armando Ramírez Concepción, dirigente de la Organización para el Futuro de los Pueblos Mixtecos, en Ayutla de los Libres, del cual se demostró su inocencia y ya fue liberado y a menos de una semana de que el Dr. Bertoldo Martínez Cruz, preso político y sobreviviente de tortura, sufriera la misma arbitrariedad, aunque en su caso, fue puesto en libertad 12 horas después cuando se demostró que no había motivo para su detención pues el hecho de robo de fertilizante del que se acusaba, estaba aclarado.
En su informe 2010 sobre la situación de la tortura en México, el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) menciona la creciente pauperización en el cumplimiento de los derechos sociales, económicos, culturales y ambientales, de la población han obligado a las luchadoras y los luchadores sociales a los indígenas, mujeres, trabajadores del campo y la ciudad a realizar protestas enérgicas y de resistencia, lo que ha llevado consigo la confrontación con las autoridades federales, estatales y municipales, que han decidido aplicar la represión y la criminalización a la protesta social. Siendo estos sectores de la sociedad los más sometidos a detenciones ilegales, desapariciones forzadas y torturas selectivas o masivas.
Entre algunos de los muchos casos que el CCTI ha tenido que documentar del estado de Guerrero, menciona que: En febrero de 2010, fueron detenidos por elementos de Ejército después de una incursión militar, acompañados de gente armada perteneciente al narcotraficante Rogaciano Alba a la comunidad de La Morena en la Sierra de Petatlán de Guerrero, Anselmo Torres Quiroz y Huber Vega Correa siendo sometidos a torturas como: golpes, esposados, incomunicados, para posteriormente ser encarcelados en el CERESO de Acapulco por delitos a la salud y posesión de armas exclusivas del ejército mexicano.
El CCTI también recuerda casos en Guerrero, que permanecen en la impunidad, con la misma línea de las recientes detenciones: En noviembre del 2008, fueron ilegalmente detenidos Máximo Mojica Delgado, Santiago Nazario Lesma y María de los Ángeles Hernández Flores, por elementos de la policía investigadora ministerial de Tecpan de Galeana, en la ciudad de Teloloapan, ignorando las causas del porque los detenían, y durante varios días los mantuvieron secuestrados y torturados.
No sólo en Guerrero el Estado Mexicano instrumenta su política de guerra de baja intensidad mediante la represión, la provocación y la acción de grupos paramilitares. De triste recuerdo son los casos de El Charco y Aguas Blancas, que durante el mes de junio cumplen aniversarios de muerte y dolor, por supuesto a causa de la represión que a la fecha continua.
¿Cuáles son sus efectos?
Los gases lacrimógenos causan enrojecimiento de los ojos, espasmo de los párpados que obliga a cerrarlos, lagrimeo, irritación de las vías aéreas causando dificultad para respirar, tos, nauseas y vómitos.
Sobre la piel pueden causar quemaduras.
¿Qué medidas podemos tomar para evitar o disminuir sus efectos?
En cuanto a la vestimenta, no son convenientes los géneros como la franela o similares, ya que la transpiración potencia el efecto del gas. Del mismo modo, no es apropiado vestirse con prendas de ropa pequeñas, que dejen la piel en exposición. En el caso tener el cabello largo, es conveniente recogerlo bajo un gorro o pañoleta, ya que el gas impregna el cabello, prolongando su efecto. Si es posible, no lleve lentes de contacto.
Si su kit de marcha no incluye máscara anti-gas, le recomendamos un pañuelo impregnado con vinagre, para cubrir su nariz y boca. Para protección adicional usted puede llevar un tapabocas de cirujano o una máscara de pintor y colocar por fuera el pañuelo con vinagre. Si no consigue vinagre, puede mojar el pañuelo en agua o impregnarlo en jugo de limón. El trapo húmedo es capaz de filtrar los gases en forma más efectiva. En todo caso, el pañuelo o paño, no debe ser muy grande, ni muy grueso, ya que ello dificultará su respiración.
Se puede utilizar amoníaco, impregnado en un algodón. Se aspira fuertemente y ayuda a despejar las vías respiratorias. Su uso debe ser espaciado en el tiempo y limitado en sus dosis (una o dos aplicaciones). Las personas asmáticas, o con otras enfermedades respiratorias, es preferible que se abstengan de su uso. Como el amoníaco se evapora rápidamente, es necesario contar con una o más personas que porten un recipiente con dicho elemento.
También es de cierta utilidad chupar trozos de limón. Se puede aplicar sal bajo los ojos, ya que absorbe la secreción del lagrimal que genera el gas lacrimógeno. Los lentes de nadador o antiparras constituyen una buena protección para los ojos.
Los efectos de los gases lacrimógenos pueden ser perjudiciales para el feto, así que si está embarazada o lo sospecha, acompáñenos desde su casa.
Los gases lacrimógenos pueden inducir episodios de asma, así que, si es asmático, traiga su inhalador y salga de la manifestación al primer indicio de gases lacrimógenos. Cuidados similares deberá tener una persona que sufra de alguna enfermedad cardíaca. Debe evitarse fumar durante la movilización, ya que disminuye las capacidades respiratorias, que se encuentran afectadas por el gas.
¿Qué hacer ante un ataque con gas lacrimógeno?
En general, es posible determinar cuando el ataque es inminente, en ese momento y sobre todo en la vía pública, hay que tratar de determinar la existencia de brisas o viento, y su dirección. Ello ayuda a esquivar el gas con más éxito.
La primera reacción ante el disparo de bombas lacrimógenas debe ser mantener la calma. Dadas las características del proyectil, su tamaño y diseño implican una mayor resistencia al aire, por lo que existe un lapso de tiempo en el cual uno puede advertir la dirección y posible lugar de caída de la bomba. Por cierto, esto depende del tipo de bomba, de la distancia del policía respecto de los manifestantes y del ángulo de tiro con el cual fue disparado el proyectil (en línea recta o en una parábola). En cualquier caso, es imprescindible no perder de vista el proyectil o su estela, no darle la espalda a la policía y no correr. Ante el disparo de una bomba lacrimógena es posible replegarse con rapidez, sin necesidad de perder el control. Todo esto tiene como objetivo el tratar de evitar que el proyectil impacte en el cuerpo.
La protección de la nariz y boca se inicia cuando son disparadas las bombas lacrimógenas, no cuando ellas han caído en las proximidades y han comenzando a expandir el gas, el objetivo es inhalar la menor cantidad posible del mismo.
La neutralización de las bombas lacrimógenas puede ser intentada de diversas maneras: cubriéndola con un paño grueso y húmedo; cubriéndola con tierra; sumergiéndola en un recipiente con agua; quemando materiales de rápida combustión, ubicados muy próximos a la bomba lacrimógena. Para todos los efectos, es conveniente tomar la bomba lacrimógena con guantes industriales o un paño grueso mojado, para evitar quemaduras. Cualquiera de estas modalidades requiere una rápida capacidad de reacción, ya que el gas se expande con velocidad. Lo anterior supone que los implementos necesarios para la neutralización deben estar preparados de antemano, así como definidos los responsables de esta tarea.
La devolución de las bombas lacrimógenas se puede realizar con la mano o el pie. En ambos casos tiene sus riesgos: al devolver la bomba con la mano, el gas envolverá a quien la arroje; al hacerlo con el pie, la dirección de la trayectoria de la bomba suele ser incierta. En términos generales, en las dos modalidades, el resultado final es más simbólico que concreto, ya que el gas continúa esparciéndose y el alcance de la devolución no suele ir más allá de los cincuenta metros.
En cualquier circunstancia, se debe tratar de salir del área afectada, buscando aire fresco. Si el gas lacrimógeno rodea a la persona por todas partes o bien se encuentra en un reducto cerrado, imposibilitado de salir, no debe correr ni agitarse, ya que eso aumenta la actividad respiratoria, haciéndolo inhalar más gas. El afectado debe arrojarse al piso, cerrando los ojos y respirando a través del paño o pañuelo. El gas tiende a subir, y se debe esperar dicha condición en la posición descrita. Es una de las situaciones más extremas y requiere que el afectado mantenga un gran control de sus nervios. Es probable que surjan deseos de vomitar, hay que tratar de no toser (si es que ello es posible) por que esto les hará inhalar más gas, no se deben abrir los ojos y menos tocárselos, ya que ello permite una mayor absorción del gas.
En lo posible, luego de un ataque con gas lacrimógeno, hay que tratar de encontrar un sector con aire fresco.
Es conveniente relajar la actividad corporal, sentándose o acostándose en el suelo, respirando profundamente ese aire. Si es posible, es conveniente enguajar la boca con agua y limpiar las fosas nasales. No hay que mojarse el resto del rostro y menos los ojos, porque aumenta el efecto del gas.
Por último, al volver a casa, hay que quitarse la ropa utilizada en la manifestación lo más prontamente posible, más aún si en el hogar se encuentran niños pequeños. Al bañarse, para quitarse los residuos de los gases en la piel, se debe hacer sin restregar.
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