La audacia del pueblo
Logros de la Caravana del hambre
No a la mina, defendamos el agua, la tierra y el futuro de nuestros pueblos
Zapateando para El Zenzontle, Xalapa,
Ver.- La instalación de los reactores de la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde en 1990 fue una imposición de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el gobierno estatal de Gutiérrez Barrios y el federal de Salinas de Gortari, en contra de la voluntad de los pobladores del centro de Veracruz y de una movilización antinuclear estatal y nacional.Reactores de tecnología obsoleta funcionan aún en Laguna Verde, la cual ha callado los muchos incidentes de seguridad que continuamente han amenazado la vida y el futuro de los veracruzanos y de todo México. Ante el incremento de los casos de cáncer y otras enfermedades en la región, se han limitado a negar que su causa sea la planta nuclear, a pesar de que, en todo el mundo, siempre la existencia de estas plantas va asociada al incremento del cáncer.Ahora, la negligencia y la corrupción de la gerencia de la nucleoeléctrica Laguna Verde, de los presidentes municipales de Alto Lucero y de Actopan, del gobernador estatal Javier Duarte y del gobierno federal de Felipe Calderón y la CFE, e incluso, el mercenarismo de académicos de la Universidad Veracruzana (UV), el Instituto Nacional de Ecología (INECOL) y el Centro de Estudios Tropicales (CITRO), sumada a la ambición de la empresa minera canadiense GoldGroup Mining– Almaden Minerals, que en Veracruz se presenta bajo los nombres Candymin SA de CV y Minera Cardel, pretenden sumar un nuevo riesgo a la salud, la vida, la seguridad y el futuro de la gente del centro de Veracruz, de todo el estado y de todo México.En los cerros de La Paila y Las Cruces, en los municipios mencionados, pretenden extraer oro y plata mediante el dañino proceso llamado «mina a cielo abierto», que consiste en usar toneladas de explosivos diarios para destruir los cerros, triturarlos, generando polvos tóxicos con metales pesados que viajan por el aire tan lejos como éste pueda llevarlos; y luego usar miles de litros de agua, en un día lo que una familia usaría en 20 años, y contaminarla diluyendo en ella cianuro, una sustancia tan venenosa que el equivalente a un grano de arroz mata a una persona, usada por toneladas para bañar con ella la tierra y separar unos gramos de oro por tonelada.Estos procesos mineros, impulsados en su mayoría por mineras canadienses que hallaron aquí las puertas abiertas por el Tratado de Libre Comercio y la impunidad por la desregulación y descuido del medio ambiente, han destruido los territorios, los poblados y las vidas de comunidades en lugares como el Cerro de San Pedro, en San Luis Potosí, en la mina El Carrizalillo en Guerrero, en la mina Peñasquito en Zacatecas, en la Mina Cuzcatlán, en San José del Progreso Ocotlán, Oaxaca, donde recientemente la policía municipal asesinó a Bernardo Méndez Vázquez e hirió gravemente a Abigail Vázquez Sánchez, por defender el agua, de la cual la mina está despojando a sus comunidades. Y donde la empresa minera ha formado incluso un grupo paramilitar. La penetración de la minería en Veracruz significaría, como lo ha sido en todo el mundo, la destrucción de montes, tierras, aguas y comunidades, un futuro destruido con tierras inservibles para siempre, más pobreza, y la violencia que las empresas y los gobiernos usan para imponer el despojo y la explotación.Además, en el caso de la mina «Caballo Blanco» que la empresa canadiense quiere imponer a tres kilómetros de Laguna Verde, implica un alto riesgo de provocar un desastre nuclear, como el ocurrido en meses recientes en Fukushima, Japón. Es decir, la destrucción de muchas comunidades.Es un proyecto de muerte que deja jugosas ganancias a las empresas y unas migajas y trabajos peligrosos para muy pocos. Por ello, tenemos que detener la minería a cielo abierto en Alto Lucero, Actopan, en todo Veracruz y en todo el país. La tierra no se vende, se ama y se defiende.La empresa y el gobierno prometen prosperidad y empleos, es el cuento de siempre cuando tienen un proyecto para despojarnos.
Logros de la Caravana del hambre
Venidos a la capital desde el norte de México, campesinos, indígenas y organizaciones solidarias, plantearon sus exigencias al gobierno para hacer frente a la emergencia que vive el campo mexicano.
El martes 24 de enero Fecal quiso aparecer como salvador del campo mexicano y frente a los gobernadores de San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Chihuahua y Coahuila firmó un acuerdo para destinar 34 mil millones de pesos a la atención de la catástrofe en el agro y con ello dar por terminado el conflicto con campesinos e indígenas que en todo el país han exigido medidas gubernamentales a la altura del problema. Sin embargo, participantes en la Caravana del hambre consideraron que las medidas propuestas son insuficientes pues se dejó de lado el financiamiento para semillas y fertilizantes así como la renegociación de los adeudos con la CFE que ascienden a más de 2 mil 500 millones de pesos. También se detalló que el gobierno federal habla de sumas elevadas pero no hay recursos emergentes; de una bolsa de 11 mil millones de pesos para agua potable adelantó mil 476 millones; de 7 mil millones para el rubro hidroagrícola, entrega 911 millones. En suma, durante el primer trimestre del año se entregarán 6 mil millones de pesos de los programas de mayor impacto; no presentó ninguna medida de mitigación para atender las causas del cambio climático. También se señaló que los programas aprobados no contemplan la producción de leche, carne y huevo y que para las poblaciones indígenas sólo habrá despensas sin que se atiendan los problemas de fondo. El cuestionamiento general fue que el gobierno no ataca la causa de la catástrofe que es el cambio climático.
Muchos elementos se han conjugado para que por fin el gobierno afloje la lana que es de todos y se otorguen algunos paliativos a los productores del campo, pero debemos subrayar que la actitud determinada de los contingentes de la Caravana del hambre fue esencial para que el gobierno diera marcha atrás en su regateo de los recursos; cuando fue necesario confrontar a los granaderos, se confrontó, lo mismo que cuando trasladaron su campamento frente a gobernación… como decimos siempre, sólo la lucha paga!