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Autor: Omelio Borroto Leiseca | Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
18 de junio de 2020 22:06:20

 

La pandemia es uno de esos hechos sociales totales, no es una crisis sanitaria únicamente. Foto: Patricia Villegas Puente de Angostu

El periodista, escritor y experto en Comunicación, Ignacio Ramonet, ha limitado sus movimientos y cumple, en La Habana, con excelente salud, las medidas de aislamiento social. Sin embargo, de ese reposo aparente ha nacido un ensayo que ya gana calificativos, como herramienta que ayuda a entender las circunstancias y consecuencias de la COVID-19 para la humanidad: «Ante lo desconocido… la pandemia y el sistema-mundo».


A fin de acercarnos más a las implicaciones de la enfermedad global en la geopolítica mundial y la comunicación social, Ramonet nos concedió algunas reflexiones.

«Yo definiría a la pandemia como un hecho social total. Ese es un concepto de las ciencias sociales que indica que, a veces, un hecho social tiene la facultad de perturbar al conjunto de los actores, al conjunto de las instituciones y al conjunto de los valores de una sociedad. Hay pocos hechos sociales totales, pero la pandemia es uno de ellos, no es una crisis sanitaria únicamente. La cuestión que se plantea hoy en día es precisamente si el neoliberalismo tiene una parte de responsabilidad en la tragedia sanitaria. ¿En qué medida? En la medida en que el neoliberalismo es partidario de la reducción del tamaño del Estado y también en la medida en que el neoliberalismo trata, precisamente, de ceder el máximo de poder al mercado, en detrimento del Estado.

«En muchos países todo lo que es la Salud Pública ha visto reducir su presupuesto. En el caso de Italia y España hay, además, las consecuencias de la crisis de 2008. En el seno de la Unión Europea, los países del norte, Alemania primero que todo, exigieron, para ayudar a los países que habían sufrido el descalabro de su modelo económico-financiero impuesto por el neoliberalismo (Grecia, España, Italia, Portugal, Irlanda), que tuvieran políticas de austeridad del Estado, que funcionasen con menos gastos, y se redujo el sistema de Salud, se suprimieron hospitales, en particular las camas de las unidades de cuidados intensivos, los respiradores, y cuando llega la pandemia no es una casualidad que España e Italia tengan las dificultades que han tenido, o el Reino Unido también.

«¿Qué ocurrirá cuando pase la pandemia y las sociedades hagan un examen y pidan responsabilidades a los gobernantes que globalmente lo han hecho mal en todos los grandes países? ¿Por qué no han previsto esta pandemia? Yo demuestro en el ensayo que, en todo caso, en Estados Unidos es la pandemia más anunciada del mundo. Doy ejemplos de informes de la cia, del Pentágono, de científicos, de otros dirigentes norteamericanos, de empresarios como Bill Gates, que todos anunciaban que un coronavirus, no un virus, un coronavirus aparecería antes de 2025, y que provocaría esto que está ocurriendo hoy, y encontraría a los Estados sin mascarillas, sin camas suficientes, sin protectores faciales, sin batas de protección, sin camas de todo tipo. La mala gestión de estos gobernantes ha provocado miles y miles de muertos, y esos muertos tienen familias, no son muertos que hayan sido culpables de cualquier cosa, son muertos inocentes.  

«Otro aspecto es el geopolítico. De esta situación, ¿cómo vamos a salir? ¿Cómo será el mundo después de esto? El mundo no puede ser igual después de esta pandemia, porque no sabemos cómo terminará, cuántos muertos habrá al final. En ese mundo diferente lo que podemos ver, desde el punto de vista geopolítico, es que el liderazgo de Estados Unidos ha fracasado. Ese país no ha estado a la altura, en particular, porque ha estado muy mal gestionado. Si hay un líder, entre los líderes de los grandes países del mundo, que ha tenido un comportamiento, digamos, totalmente impresentable, totalmente estrafalario, ha sido el presidente Trump, que se ha comportado, en muchos casos literalmente, como un payaso en una situación tan trágica, para un país con las responsabilidades que tiene Estados Unidos. ¿Le costará esta gestión su elección a Trump? Es otra de las preguntas, cuya respuesta aún no tenemos, pero no cabe duda de que lo ha debilitado.

«Vamos hacia un desastre económico a nivel mundial que será idéntico o superior al de la gran crisis, la gran depresión de 1929, que es la crisis más importante que ha conocido el capitalismo desde que surgió en el siglo xviii. Entonces, ¿qué pasará en el mundo? ¿Qué pasará en esos países del sur que ya tienen mil problemas? ¿Qué tipo de crisis social y política? ¿Qué pasará en los países que tienen enfrentamientos militares? No sabemos a nivel geopolítico qué va a pasar en el mundo, estamos viendo el aspecto sanitario del problema, pero este aspecto sanitario tiene una ola de situaciones que provoca. Evidentemente, deja ver un segundo acto, que va a ser económico, y un tercer acto, que va a ser político y social, y obviamente eso ocurrirá.

«Claro que el virus no es una revolución, pero está permitiendo ver, por ejemplo, cómo en muchas sociedades los pobres mueren, no porque tienen el coronavirus, sino porque son pobres, porque la Salud no es para ellos. Un tratamiento en Estados Unidos cuesta término medio 35 000 dólares; no todo el mundo tiene ese dinero, no todo el mundo tiene el seguro para poder curarse; los ilegales, los inmigrantes, que son millones y millones, no tienen acceso ni siquiera a los cuidados médicos.

«En términos de comunicación, evidentemente hay un debate para imponer un relato, porque esa es la primera batalla, la comunicacional, con 4 500 millones de personas encerradas en sus casas. La primera lección es que lo que se impone es la comunicación digital, todo el mundo ha desarrollado comunicación digital mediante las redes sociales, mediante las mensajerías, eso es lo que ha dominado. La gente no ha tenido acceso al papel, las librerías estaban cerradas, los kioscos de periódicos estaban cerrados. Por consiguiente, ha habido un mayor triunfo de lo digital, yo diría la apoteosis. Otra lección, y es una cosa que nosotros ya habíamos anunciado, es que el dato es la materia prima dominante de nuestro tiempo. Esos datos hoy es lo que tiene valor, y es lo que hace que haya nuevos imperios de las empresas de datos, el Big Data.

«También está el problema de la privacidad. En ese aspecto se dice que los países que mejor han combatido la covid-19 son los que han utilizado las nuevas tecnologías, en particular las cámaras de vigilancias y las aplicaciones en los teléfonos.

«En términos de comunicación se ha querido imponer un relato, y eso ha dado lugar a una gran patraña de fake news, noticias falsas contra verdades, y nunca se han producido tantas noticias falsas como en esta época. También conviene recordar, para terminar, que la crisis sanitaria es un aspecto de la crisis climática, la verdadera crisis que está viviendo el planeta es la crisis climática, lo que mañana puede realmente destruir el planeta, como lo anunció Fidel Castro».

Categoría: Análisis
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