Bienvenid@s a la página de El Zenzontle, periodismo de más de 400 voces. Número 55. Agosto de 2008.

Hoy como ayer, los derechos humanos y las soberanía nacional
¡¡se defienden!!

Editorial:La participación del pueblo en las decisiones «Es saber popular que No se pueden pedir peras al olmo. Tampoco es de inteligentes esperar del poder, de esos unos cuantos, que le hagan caso al parecer del pueblo y que respeten su voluntad. Ellos que se dicen depositarios de la voluntad popular porque son gobernantes gracias a los votos más dudosos, no esperan que participe la población, sino es bajo su guía e interés. sigue...(Editorial)

Las Armas de la Crítica: Contradicciones Fundamentales entre el capitalismo y el petróleo. ¿Es legítimo que alguien se adueñe de la naturaleza? Lo que sí es indiscutible es la importancia de la Energía. Energía son los alimentos, es la materia que sirve para mover todo. La Energía, no es ninguna exageración, en verdad es la vida. El nivel de consumo de energía de una persona, grupo o país, está asociado con su nivel de calidad de vida y de «progreso».< sigue... (Las armas de la crítica)

La unidad en la lucha: Llamado de Oaxaca a un Boicot contra Chedraui El pasado 8 de julio a las tres de la mañana, un ejército parapolicial de 350 trabajadores de la Empresa Chedraui, traídos a Oaxaca desde Veracruz, todos uniformados con camisetas rojas, armados con maquinarias pesadas, motosierras y machetes, y protegidos por policías, entraron al «Predio Sarmiento», ubicado en el corazón de la Colonia Reforma, en la calle de Pensamientos y esquina con Escuela Naval Militar, y arrasaron, sin los permisos correspondientes, pero con la complicidad de las autoridades municipales priístas, con un enorme ecosistema donde habitaban miles de pájaros y ardillas. sigue... (La unidad en la lucha)

La audacia del pueblo: EL CALOR HUMANO QUE ENCONTRAMOS ABAJO Atenco somos todas. mira abajo, mira a vosotros, mira l@s compas en Mexico y es allí donde sacamos la fuerza para seguir adelante.... sigue... (La audacia del pueblo.)

Latir del pueblo: LA REPRESIÓN A LOS ESTUDIANTES DEL 26 y 30 DE JULIO DE 1968. Corrido de Judith Reyes (fragmento)
Era un 26 de julio
de gran manifestación
y en el hemiciclo a Juárez
los jóvenes celebraban
lo del Asalto al Moncada sigue... (Latir del pueblo)

Luchas cívicas: EXCAVACIONES INFRUCTUOSAS EN ATOYAC, GUERRERO Como resultado de la lucha incansable de diversas organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos y por la aparición de los desaparecidos políticos desde la época de «la guerra sucia» hasta la fecha, en especial de la AFADAFEM, fue posible que el gobierno espurio de Felipe Calderón autorizara las excavaciones en el ex cuartel del Ejército de Atoyác de Álvarez, Gro., en busca de al menos algunos de los cadáveres de más de 600 desaparecidos, mismas que resultaron infructuosas sigue... (Luchas cívicas)

EL Globo: Termina la huelga de hambre de fabriles en Cochabamba, la lucha sigue En conferencia de prensa, el 11 de julio, los diez huelguistas, conjuntamente dirigentes de la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia (CGTFB), comunicaron que su huelga de hambre se levantaba. sigue... (El globo)

La voz del pueblo "En la Mira": TORTURA, IMPUNIDAD, DESAPARICIÓN. por Alberto Híjar El Colectivo contra la Tortura y la Impunidad (CCTI) ha dado a conocer sus consideraciones sobre el escándalo en León, Gto., de los entrenamientos en y por la tortura, semejantes en Morelia con las aspirantes a bomberas, y más recientemente a reclutas sometidos al gas lacrimógeno en Guadalajara y Ciudad Juárez. sigue... (La voz del pueblo. "En la mira")

Contraportada: Gobiernos más represivos en los últimos 16 años. Gloria Arenas Agís y Eugenia Gutiérrez (Fragmento de Breve historial de la persecución a la disidencia en México, junio de 2008) sigue... (Contraportada)

La participación del pueblo en las decisiones

Es saber popular que No se pueden pedir peras al olmo.

Tampoco es de inteligentes esperar del poder, de esos unos cuantos, que le hagan caso al parecer del pueblo y que respeten su voluntad. Ellos que se dicen depositarios de la voluntad popular porque son gobernantes gracias a los votos más dudosos, no esperan que participe la población, sino es bajo su guía e interés. Las recientes oleadas de retórica política de todos los partidos y todos los gobernantes, desatadas por el afán del gobierno actual de regalar las fuentes de energía a los intereses particulares de las trasnacionales y del capital financiero, demuestran cómo se disputan esas fuerzas políticas al pueblo mexicano, visto como una masa abstracta o calificada desde arriba, desde la ultraderecha hasta la que se dice izquierda y gobierna sin ruptura alguna con el capital.

Véase la Consulta sobre las Reformas a los Recursos Energéticos que organizó el gobierno del Distrito Federal y a regañadientes, todas las tribus del PRD. Se trató de una «movilización» planteada como medio de defensa del petróleo contra las reformas que Calderón, el PAN, el PRI, los empresarios y Estados Unidos impulsan para despojar a México, si no del último sí de su más importante recurso estratégico en términos económicos y geopolíticos. Por su lado, las fuerzas del gobierno desataron su guerra del ninguneo, no sólo a la Consulta sino ningunear la participación y la opinión del pueblo.

Ese pueblo sencillo, según la derecha, no sabe de algo «tan técnico como la producción de hidrocarburos»; ni quiere hablar de lo que no sabe, ni le preocupa lo que diga en «un voto manipulado», etcétera. El pueblo de los calzonudos y descamisados, resucitó como frase de desprecio entre los yunquistas panistas, expriístas y hasta en algunos chuchos y merolicos, los supuestamente expertos en encuestas y opinión pública, quienes dictaminan cuál es la capacidad para pensar y decidir del pueblo trabajador.

En los dos lados de los políticos de partido, priva la falsa idea de que si el pueblo opina y decide, tiene que ser para «fortalecer la democracia representativa», ese mito que no es mucho más que un engendro de la democracia bárbara y que hoy se llama régimen de partidos de estado, donde el pueblo no cuenta como fuerza conciente. El resultado de la primera parte de la Consulta con un millón trescientos mil o más votantes, de los cuales 8 de cada 10 dijeron NO a las reformas privatizadoras que se discuten en el Congreso de la Unión. Los senadores y diputados perredistas ven esos votos como una opinión válida para avalar su propuesta de reforma a PEMEX sin más privatización que la ya existente, pero tampoco con menos prebendas que las que ya gozan los contratos actuales.

El gobierno, el PAN y el PRI refuerzan su propaganda de que no pretenden más privatización en sus reformas, ahora dicen que su fin es la modernización de PEMEX y la industria energética, y con disfraces, insisten en entregar a las transnacionales un PEMEX fragmentado, y los recursos que la Constitución dice que son propiedad de la nación. No les interesa cambiar la mafia sindical, la corrupción en esa empresa y la depredación del ambiente propias del afán de ganancias capitalistas.

Entre ese pueblo «consultado», unos se movilizaron sólo a votar, pero otros siguieron y promovieron los debates en el Congreso, las universidades y foros populares, y con ellos, las adelitas, y demás brigadas que enfrentaron en las calles a los funcionarios y políticos de la derecha y a los traidores en las filas de la izquierda partidista. Sin embargo, muy pocos integrantes del PRD y del FAP, y dirigentes de la llamada izquierda social hicieron una labor educativa y mucho menos vincularon la organización en defensa del petróleo con otras luchas laborales, contra la represión y la impunidad. Quienes sí lo hicieron, como algunos maestros y electricistas o grupos organizados en sus barrios, no lograron modificar las formas tradicionales de hacer política. Faltó pues no solo asistencia a las mesas de consulta, sino trabajar en la organización desde abajo, en la crítica del capitalismo y sus leyes depredadoras. La Consulta por ella sola No se puede considerar como una nueva política «democracia participativa», menos si sus promotores no están dispuestos a defender esa voluntad.

Pero esperar en estos convocantes algo más que demostrar la fuerza del malestar del pueblo ante el gobierno y sus reformas, es pedirle peras al olmo.

Esas otras tareas las emprenden los movimientos anticapitalistas, ahora poco visibles en los medios, pero crecientes.

Las luchas que han caminado con los pies de un pueblo organizado que usa su cabeza entera de manera autónoma son muy otras: la defensa de la tierra en Atenco; la Parota, en Cholula, los pueblos de Morelos, la seguridad y la impartición de la justicia por los pueblos como hace la Policía Comunitaria en Guerrero; la defensa de sus autonomías en las regiones y comunidades zapatistas y cada vez entre más pueblos pobres indígenas y mestizos, la toma, integración y defensa de los medios libres y comunitarios, la resistencia contra los tiraderos de desechos tóxicos y basureros en Zimapán, en Cuernavaca, la organización de jóvenes y mujeres desde sus propias circunstancias.

Otros hay que construyen así el poder del pueblo desde abajo con democracia directa, donde tiene valor la opinión franca, la propuesta y la decisión en común sobre su vida, sus recursos, su gobierno y sus culturas.

Porque el pueblo sabe y si no sabe, está dispuesto a aprender, y las decisiones que tome por él mismo, por recursos básicos como la energía, el agua, la educación y la salud, son y serán muy, pero muy diferentes.

Estado, Gobierno, Globalización

Las formas del capital X Por Pepe

El Estado, según los maestros es el conjunto de estructuras que posibilitan la dominación (y la explotación) del conjunto social por una clase: la clase dominante. La clase dominante, y por ello el Estado han cambiado históricamente según la sociedad de su tiempo. De manera gruesa, la sociedad occidental ha pasado por el Esclavismo, el Feudalismo y el Capitalismo acompañados por los Estados correspondientes. En particular nos ocuparemos del Estado Capitalista y especialmente de los matices que distinguen al Estado Mexicano.

Como la maquinaria que garantiza la opresión de una clase, el Estado y sus instituciones muestran dos vertientes: la represión y el consenso. La primera se ocupa de las leyes, de las cárceles, de las policias y el ejercito... «Las leyes se hicieron para proteger a los que tienen y a sus bienes, de los que no tienen...» En la sociedad capitalista, la mayoría de los Estados se organizan alrededor de una Ley Fundamental: «La Constitución» que se supone es la versión escrita de un pacto social y de ella emanan las leyes y reglamentos que regulan la vida cotidiana de la sociedad.

En las Leyes en un artículo se establece la libertad y el siguiente niega esa libertad o la acota mediante una ley reglamentaria. Para muestra el artículo 123 y la Let Federal del Trabajo. Tod@s l@s trabajador@s se pueden organizar en Sindicatos, pero necesitan la autorización de la Secretaría del Trabajo, que no concede registro a los independientes. Y asi pasa en lo general.

Pero todo Estado funciona con un gobierno y ese gobierno puede ser Presidencialista (como en México, «haiga sido como haiga sido»), Parlamentario.

Monárquico, etc. en el que se relevan los políticos «profesionales», que reprentan a la clase dominante y le hacen la tarea, la farsa electoral, la democracia formal.

Por el lado del consenso, las instituciones se encargan de introducir en la mente de los ciudadanos la ideología dominante, que es la ideología de la clase dominante.

La educación formal en la escuela o la informal a través de los medios de comunicación. la religión, la confianza en las instituciones, los partidos, los sindicatos y otras extensiones del Estado. Es decir se induce a los explotados a pensar como los explotadores, como los del poder, pues.

Pero la función principal del Estado es fortalecer el crecimiento, desarrollo y fortalecimiento del Capitalismo y para ello los gobiernos instrumentan la «Política Económica». Hacia los años 50 del Siglo XX se puso de moda «El Estado Benefactor» (siguiendo la teoría de J. M. Keynes) según la cual, el Estado debería redistribuir los impuestos en beneficio de los más pobres para hacerlos consumidores. Si la gran masa consume, el mercado interno crece y el capitalismo florece. Las empresas se fortalecen, ganan mucho y generan empleos que acrecientan el mercado en un círculo virtuoso.

Esta fue la política que en su momento sustentó lo que se conoció como el «Milagro Mexicano». Un período que va más o menos de 1958 hasta 1976 en el que los salarios reales crecieron a tono con la economía. Durante todo este lapso, el Estado mexicano incrementó su participación en la Economía: era el dueño de ingenios, laboratorios, fábricas de autos, de carros de ferrocarril, teléfonos, cines, ingenios azucareros, bancos,hospitales y etc. Así podía regular precios y manipular relativamente el mercado.

Pero sucede que los grandes monopolios del Capital Financiero no estaban a gusto con la participación del Estado en la economía y a través de sus instrumentos: El Banco Mundial (BM), El Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial de Comercio (OMC) y las escuelas de Economía de Londres, Chicago y Harvard, entre otros, se dedicaron a convencer a los gobernantes de que la participación el Estado en la Economía era mala porque «impedía la libre competencia», regulada por «la mano invisible del mercado» qué, según ellos, produce el mejor producto al mejor precio para el mayor beneficio del comprador.

Y los gobernantes educados en esa doctrina (principalmente Salinas y Zedillo, porque Fox y Calderón más bien nomás hacen lo que les dicen sus asesores, como el GordoGordo de Hacienda, engordado en el BM) decidieron seguir al pie de la letra lo que les enseñaron.

A partir de la crisis de 1982 se decretó la muerte del Estado Benefactor y comenzó un proceso de privatización que aun no concluye, pero que el gobierno en turno, incluidos diputados y senadores del PRD, pretenden llevar a cabo con la reforma energética, dejando a Pemex y a la CFE como meros membretes en manos de los maquiladores quienes competirán entre sí por los contratos, que serán concedidos a los parientes y compadres o a los que den la mejor mochada. P.ejemplo: Pemex contrata con unas compañías para que perforen, con otras para que extraigan, con otras para que refinen, con otras para que distribuyan y vendan.

La destrucción de los Estados Nacionales: A través de estos mecanismos, el BM. El FMI, la OMC, se han convertido en instituciones supranacionales, que se encargan de dictar las políticas económicas de los países menos desarrollados, como condición para avalar los empréstitos necesarios para la sobrevivencia de sus pueblos. A diferencia de la época del Estado Benefactor ahora no importa el mercado interno, hay que competir en el mercado internacional y para ello hay que tener los costos más bajos posibles y en la situación de muy bajo desarrollo tecnológico de las empresas locales, los gobiernos sucesivos, siguiendo los dictados de sus maestros: se han dedicado a abatir el salario real con los topes salariales y conla competencia entre trabajadores por una chamba. Al mismo tiempo se derrumban las fronteras, los acuerdos de libre comercio arruinan a los productores ineficientes en las garras de la más alta tecnología de producción.

Hasta pareciera que ya no cuenta la lucha de clases nacional, pues pelear por salarios, jornada, jubilaciones o contra el despojo de bienes nacionales como la energía es un asunto mundial. Así es, pero no se crean que aquí no hay que dar la batalla, a la vez, en contra los poderes criollos y transnacionales. Eso que ni qué.

Actualización: agosto de 2008


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